Hoy, por fin, hemos visto los frutos del trabajo de tantos años pidiendo la prohibición de los neonicotinoides, esos pesticidas que tanto daño están haciendo a los polinizadores, como las abejas. Los insecticidas neonicotinoides son los más vendidos en el mundo y está demostrada su peligrosidad. Felicidad inmesa esta victoria para el medio ambiente porque además el Gobierno español ha votado a favor de la prohibición de los neonicotinoides. Así que hoy es un día de celebración, pero la mayor victoria es para las abejas, las demás especies, el planeta y las generaciones futuras.